
La Toscana trae el acogedor campo italiano a la sierra brasileña. Materiales nobles, textura y el calor de una casa hecha para reunir.
Piedra, madera y el acero que sostiene todo con discreción: la Toscana es rústica al tacto y precisa en su ingeniería. Cada ambiente fue pensado para los encuentros largos, desde las mañanas de café hasta las noches junto a la chimenea.
Es la casa de fin de semana que se convierte en el lugar donde siempre quieres estar: en el campo, en la sierra, donde el tiempo pasa más despacio.
Galería




Próximo modelo
Milano
Minimalista contemporáneo: geometría y silencio.
